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Los animales más fascinantes del planeta

Tiburón blanco: el gran depredador marino

El tiburón blanco es una leyenda marítima en el imaginario popular gracias a películas de cine como “Tiburón“, donde se plantea a este animal como un cazador gigante, muy veloz en el mar y letal en la corta distancia. Y, aunque hay algo de verdad en todo esto, hay muchos datos exagerados o o directamente imaginarios no sólo en la mencionada película, sino en artículos reconocidos como científicos.

Pero antes de llegar a este punto, vamos a ver qué se considera un tiburón blanco.

Información del tiburón blanco

Reino: Animalia
Filo: Chordata
Subfilo: Vertebrata
Clase: Chondrichthyes
Subclase: Elasmobranchii
Orden: Lamniformes
Familia: Lamnidae
Género: Carcharodon
Especie: C.carcharis

¿Qué es un tiburón blanco? Descripción

Este escualo es considerado un animal de cuerpo fusiforme, es decir, que su cuerpo tiene una determinada forma que reduce la resistencia del agua cuando el animal se encuentra en movimiento. Cuando hablamos de cuerpo con forma fusiforme queremos decir que es un cuerpo alargado con las extremidades más estrechas que el tronco o centro del cuerpo.

reabierta, porque el agua no deja de entrar por la boca y salir por las branquias. Esta corriente es necesaria para que el tiburón respire, puesto que no tiene opérculos (un hueso que protege las branquias y en algunos peces regula la entrada de oxígeno, puesto que se abre cuando la boca se cierra).

Pero además, este tiburón se hundiría si dejase de moverse, puesto que tampoco posee vegiga natatoria (que es un órgano que poseen muchos peces óseos y que su finalidad principal es ayudar a la flotación de éstos). Por lo que este tiburón no puede, literalmente, dejar de moverse.

Lo más fascinante de este tiburón son sus fauces.

Posee unos dientes muy característicos que son triangulares, en forma de flecha y muy anchos. Cuentan con dos hileras de dientes perfectamente alineados con los que pueden desgarrar y cortar con facilidad, pues su mandíbula tiene una fuerza de mordida de entre 12 y 24 toneladas (una fuerza 300 veces superior a la humana). Tras las dos hileras de dientes principales, también cuentan con dos o tres hileras de dientes más, que nunca dejan de crecer y sustituyen los dientes que se caen de forma frecuente con otros nuevos.

En cuanto lo miras de frente, te percatas de que sus orificios nasales o narinas son estrechos, sus ojos son redondos, negros en su totalidad y muy pequeños. En su perfil, por contra, se observan cinco cavidades branquiales, dos enormes aletas pectorales y cerca de la aleta caudal (el final de la cola) cuenta con dos pequeñas aletas más. La aleta caudal con la que se genera el impulso de movimiento es grande y está desarrollada. Por último, posee una gran aleta dorsal que remata su lomo y lo hace tan característico.

A pesar de conocerse como tiburón blanco, su lomo es de color azul mientras que en la zona del vientre es blanca. Y esto tiene una explicación adaptativa bastante lógica. Si el tiburón es visto desde arriba, en ese azul oscuro, será más difícil de ver, puesto que se confundirá con las oscuras aguas marinas, mientras que si se mira por debajo, el tono blanco de su vientra hará que se camufle con la superficie clara cuando hay rayos de sol. Es decir, los colores que luce este animal tienen una función de camuflaje.

El sentido del olfato está muy desarrollado en este tiburón, tanto es así que puede detectar dos moléculas de sangre entre un millón de moléculas de agua a muchos kilómetros de distancia. Cuando esto ocurre, se suelen volver más agresivos.

El sentido del olfato de este tiburón está muy desarrollado porque posee determinadas terminaciones nerviosas y demás receptores que pueden detectar vibraciones en el agua y guían al gran tiburón inexorablemente hacia su presa. Otros receptores, conocidos como ampollas de Lorenzini, le permiten detectar campos eléctricos, lo que emplea para orientarse en sus largas migraciones.

¿De dónde proviene el gran tiburón blanco? Origen y evolución

El tiburón blanco tiene su origen en una época conocida como Mioceno, que comenzó hace 23 millones de años y terminó hace 5 millones de años, aunque el fósil más antiguo de tiburón blanco hallado hasta la fecha tiene la nada desdeñable cifra de 16 millones de años.

Hay cierta controversia en cuanto a su origen, puesto que hay determinados científicos que se inclinan a pensar que el tiburón blanco se origina del megalodón (cacharodon megalodon), un gigantesco tiburón que medía entorno a los 20 metros. Sin embargo, otra gran parte de la comunidad científica opina que deriva de forma más probable del Tiburón Mako, puesto que su parecido físico es mayor.

Pero aún a día de hoy no hay pruebas suficientes que emparenten al tiburón blanco con ninguno de los mencionados de forma directa geneticamente hablando. Por lo tanto, el origen del tiburón blanco no es conocido con certeza todavía.

Tamaño del Carcharodon carcharias

El tamaño de este tiburón también ha sido un asunto de polémica por parte de la comunidad científica. Puesto que pese a que el tamaño común de este tiburón ronda entre los 4 y los 5’5 metros, siendo las hembras mayores que los machos, hay documentos que datan de la década de los 90 (y anteriores) en los que se citan casos de tiburones blancos que sobrepasan los 7,5 metros de largo.

De hecho, muchas referencias por parte de la ictiología (una rama de la zoología que se centra en el estudio de los peces) datan de tiburones blancos que llegan hasta los 9 metros.

Sin embargo, según el Canadian Shark Center, el tiburón blanco más grande descubierto hasta la fecha fue de 6,1 metros de longitud.

Se considera en general que todos los supuestos hallazgos, avistamientos y notas que datan de tiburones mayores de 7 metros son completamente falsas, pese a que antiguamente se consideraban como válidos los avistamientos de tiburones de entre 7 y 10 metros. Eso ya no es así.

Hay consenso en la comunidad científica en que el mayor tamaño que puede alcanzar un tiburón blanco son los 6 metros.

¿Qué come el tiburón blanco? Hábitos alimenticios

La mayoría de ataques del tiburón blanco se dan durante el crepúsculo o el atardecer, puesto que es más difícil percibirle al confundir el tono oscuro de su lomo con el fondo marino.

La dieta de este tiburón es carnívora y está compuesta en sus primeros años de vida por animales considerados como pequeños (calamares, rayas y peces de este tamaño) y una vez son adultos, es decir, superan los 10 años de vida, su dieta también se compone de focas, leones marinos, delfines e incluso otras especies de tiburón.

Estos animales también son carroñeros, por lo que pueden comer los restos de cadáveres de ballenas u otros animales.

  • Tiene una forma curiosa de cazar: una vez señalada la presa, se coloca debajo de ella de forma sigilosa y asciende en vertical hacia ella, asestando un poderoso mordisco que, a animales como focas pequeñas, mata al instante, mientras que a animales más grandes solo hiere, arrancando un buen trozo de carne que engulle (puesto que los tiburones blancos NO pueden masticar) o mantiene viva a su presa entre las fauces mientras la agita con la cabeza. Este movimiento permite que sus dientes de sierra corten a la presa como si se tratase de “mantequilla”.

La caza del tiburón blanco suele ser solitaria (así como su vida en general). Sin embargo en contadas ocasiones se les ha visto en grupos. Se cree que en los grupos de tiburones blancos hay una predominancia jerárquica presidida por los especímenes más grandes (generalmente hembras) y en el cual los tiburones pertenecientes a un grupo dominan sobre los recién incorporados.

No obstante, estos pequeños grupos de tiburones blancos son muy complicados de visualizar.

Se le considera un animal violento con los hombres, quizá por su imponente tamaño o quizá por la leyenda urbana nutrida con historias exageradas y películas. Sin embargo, la gran mayoría de personas que han sido atacas por un tiburón blanco han sobrevivido.

Esto es así porque el tiburón blanco puede morder a un ser humano por confundirle con otro animal, pero es muy extraño que mate a la persona una vez se percata de que no es parte de su comida. También puede atacar a la persona por autodefensa por considerarla una intrusa o una amenaza.

Reproducción y desarrollo

Este es uno de los grandes motivos por los que no hay grandes cantidades de tiburón blanco (además de la caza indiscriminada). Los tiburones blancos maduran cuando pasan los 10 años de edad aproximadamente, mientras que las hembras maduran en la edad comprendida entre los 14 y los 16 años.

Esta es una especie que tiene una larga “infancia” o una madurez tardía y una vida generalmente prolongada. Como características principales de la reproducción de este gran escualo, son destacables:

  • Se reproducen en aguas templadas.
  • Es una especie ovovípara (es un animal que pone huevos, pero estos permanecen en el interior de la hembra hasta que las crías se encuentran completamente desarrolladas. La eclosión de los huevos se puede dar justo antes del parto o justo después del mismo.
  • Tienen una media de entre dos y ocho crías por parto.
  • Los embarazos de tiburón blanco duran entre 12 y 18 meses de media.

 

Especies enemigas y peligro de extinción

El tiburón blanco se encuentra en la parte superior jerárquica de la cadena alimenticia. Esto quiere decir que no hay demasiados animales que puedan representar una seria amenaza. Sin embargo, las orcas se consideran su enemigo principal, no porque los tiburones sean parte de su alimento, sino porque hay competencia entre ambas especies por las mismas presas. De hecho, en algunas ocasiones las orcas desplazan a los tiburones a otras zonas por la competencia de presas.

Desde finales de los noventa, la lista roja de la UICN incluyó al tiburón blanco como “vulnerable” y ello se debe a dos factores básicos:

  • La baja tasa de reproducción
  • El aumento de la pesca deportiva de este animal después de la película Tiburón (1975).

Además dado que el carácter de esta especie es completamente nómada, no se pueden criar en cautividad.

¿Pero donde vive este “peligroso” animal? 

Suelen vivir en la superficie de un fondo marino cercano a la costa, con baja profundidad (por debajo de los 200 metros) puesto que la vida animal es más abundante allí, lo que se traduce en mayores posibilidades de caza.

Las zonas más comunes donde se encuentra el tiburón blanco son:

  • En las Antillas Menores
  • Golfo de México
  • Costa Este de Estados Unidos
  • Archipiélagos del Pacífico (Hawaii, islas Fiyi)
  • Sudáfrica
  • Islas de Cabo Verde

Hay tiburones blancos en más lugares del mundo, como por ejemplo en las islas Canarias, llegando a penetrar en el mediterráneo. De hecho, es históricamente frecuente en el Levante español, por las capturas y avistamientos de este animal documentadas durante el siglo XX en este territorio (En la isla de Tabarca (Alicante), en Mallorca, en el norte de Cataluña e incluso en Andalucía). Pero cuando comenzó a despuntar el turismo en España, la población de tiburones blancos comenzó a disminuir debido a la paulatina desaparición de la foca monje en el mar mediterráneo y a la captura de este animal, como comentábamos antes.

No obstante, desde el Real Decreto 139/2011 que protege a esta especie, se les ha vuelto a ver por las costas españolas. Desde el 2011 se les ha visto en:

  • Cabo de Gata (Almería)
  • Islas Columbretes (Castellón)
  • Cabo de Formentor (Mallorca)

Lo que demuestra que se está recuperando la presencia de esta especie en el mediterráneo español.